Evelyn Denisse Monreal Pitones, originaria de Monterrey, Nuevo León, es licenciada en Derecho por la UDEM y aspirante a la Maestría en Derecho de la Empresa. Asociada en Santos-Elizondo, S.C., forma parte del comité pro bono y destaca por su compromiso social, participando en iniciativas internacionales como la Certificación por Competencias Interculturales en Portugal y el programa Balloon Latam en Chile. Fundadora de la asociación Dar sin Esperar, A.C., dedicada a combatir la deserción escolar en Nuevo León, ha sido reconocida con el premio New Man Civic por su labor social.
De acuerdo con el Registro Federal de Organizaciones de la Sociedad Civil, en 2023 operaban en México al menos 370 organizaciones dedicadas a combatir la violencia contra la mujer. Estas acciones incluyen la prevención, atención y erradicación de distintas formas de violencia de género, así como el apoyo integral a las víctimas mediante asistencia legal, psicológica y social.
Si bien, la atención psicológica y social es fundamental para enfrentar esta problemática, la asistencia legal se instaura como una herramienta clave para empoderar a las víctimas, permitiéndoles conocer y ejercer plenamente sus derechos. Esta atención legal trasciende al dar pasos concretos hacia la erradicación de la violencia y a la par de la impunidad.
En el ejercicio de la abogacía, se ha identificado que, a pesar del esfuerzo extraordinario de estas organizaciones, la falta de recursos humanos y herramientas suficientes, dificulta brindar un acompañamiento jurídico eficaz y una defensa digna para las víctimas, teniendo en cuenta la carga económica, laboral y el tiempo que representa un procedimiento judicial penal. En este contexto, la participación de abogados y abogadas comprometidos se convierte en un pilar esencial para materializar esta lucha contra la eliminación de violencia contra la mujer.
Un ejemplo claro, son los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2021, elaborada por el INEGI, misma que reveló que solo el 8% de las víctimas de violencia familiar denunciaron formalmente a sus agresores. Entre los factores que contribuyen a esta alarmante cifra, es claro que se encuentra la ausencia de un servicio jurídico de calidad y accesible.
La participación de la abogacía pro bono con perspectiva de género desempeña un papel fundamental en el fortalecimiento y la orientación hacia la creación de legislación que incorpore este enfoque, este esfuerzo se convierte aún más significativo cuando es liderado por abogadas, cuya empatía y conexión directa con estas causas sociales resultan en una contribución invaluable, teniendo en cuenta que no hace tanto, las propias abogadas enfrentamos barreras similares en una lucha por la igualdad.
Casos emblemáticos, como el de Karla Pontigo, ejemplifican esta trascendencia. Su feminicidio en 2012 el cual inicialmente fue juzgado como un accidente y pareciera quedarse como impune, gracias al apoyo de organizaciones y abogados pro bono, el caso llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde se logró una sentencia histórica que ordenó reabrir la investigación con perspectiva de género. Este hito marcó un precedente en la lucha por los derechos de las mujeres en México.
Asimismo, en 2014, la Suprema Corte de Justicia de la Nación fortaleció aún más esta lucha mediante criterios jurisprudenciales que exigieron a los órganos jurisdiccionales juzgar con perspectiva de género. Este criterio, llegó a desafiar estereotipos y prejuicios, también eliminó barreras discriminatorias, garantizando así un camino trazado para continuar con esta búsqueda de justicia equitativa.
Estos avances, deben de recordarnos que nuestra participación como abogadas no debería ser opcional sino más bien lo es una responsabilidad social ineludible. Somos parte de un legado que construyeron pioneras como María Asunción Sandoval de Zarco, quienes allanaron el camino para una abogacía transformadora y comprometida.
Este llamado nos obliga, como juristas, a honrar las luchas que nos preceden y a asumir con plena conciencia el compromiso de usar el derecho como herramienta de justicia y transformación social.
Evelyn Denisse Monreal Pitones
Asociada en Santos Elizondo, S.C.