Por Nayeli Rivera, Asociada Senior en MetLife México, especialista en Derecho Penal Corporativo, con más de 10 años de experiencia legal.
Cada 5 de diciembre se conmemora el Día Internacional de los Voluntarios, una fecha proclamada en 1985 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer y promover la labor altruista que contribuye al bienestar de las comunidades.
El trabajo probono en la abogacía, adquiere especial relevancia en la conmemoración de este día, debido al impacto crucial que tiene en la protección de los derechos humanos y el acceso a la justicia para personas en situaciones de vulnerabilidad, ya que cuando se habla de probono en este ámbito, se hace referencia al trabajo gratuito que los profesionales del derecho ofrecen a personas y organizaciones sin recursos para que puedan acceder a servicios jurídicos. En el contexto actual, donde la brecha de desigualdad persiste en múltiples niveles, el trabajo probono se ha convertido en un pilar para garantizar el acceso a la justicia, promoviendo la equidad y el respeto por los derechos fundamentales.
Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) son actores clave en esta labor, pues muchas trabajan en áreas como la defensa de los derechos humanos, el combate a la discriminación, la protección grupos vulnerables, medio ambiente y la ayuda a comunidades marginadas. Estas organizaciones suelen enfrentarse a desafíos legales que van desde la elaboración de estatutos hasta la defensa en tribunales, pero a menudo carecen de los recursos necesarios para contratar asesoría jurídica. Aquí es donde el voluntariado probono se convierte en una herramienta esencial para su fortalecimiento.
Los abogados que participan en proyectos probono contribuyen con su experiencia para resolver conflictos legales, elaborar estrategias jurídicas, y brindar asesoría que puede transformar vidas. Por su parte, los estudiantes de derecho tienen la oportunidad de aprender y aplicar conocimientos mientras desarrollan un compromiso ético con la sociedad. Este trabajo no solo beneficia a quienes reciben el apoyo, sino que también enriquece a quienes lo ofrecen al permitirles vivir el derecho como una herramienta de transformación social.
Un ejemplo claro de esto es el acompañamiento legal en casos de violencia de género o procesos de regularización migratoria, donde el acceso a una defensa adecuada puede ser la diferencia entre la exclusión o la integración social. Asimismo, los abogados voluntarios ayudan a las OSC a operar dentro del marco legal, lo que aumenta su capacidad de impacto y sostenibilidad.
En el Día Internacional de los Voluntarios, es importante reconocer a los abogados y estudiantes que dedican su tiempo y habilidades a causas justas. Más allá de un acto de altruismo, el trabajo probono es una manifestación concreta de la responsabilidad social del sector legal y un recordatorio de que la justicia no debe ser un privilegio, sino un derecho universal.
Por ello, este día también es un llamado a la acción para que más profesionales del derecho se unan a iniciativas probono, colaboren con OSC y contribuyan a construir un sistema jurídico más equitativo.
¡Juntos podemos ser la diferencia que cambia historias y construye un futuro más justo al alcance de todos!
