Por José Carlos Ordoñez Contreras, licenciado en Derecho con más de 10 años de experiencia en corporativo, actual Gerente de Legal Operations.
“Haz el bien, sin mirar a quien”
Es importante iniciar este artículo, recordando que la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2008 estableció el 19 de agosto como el día mundial de la asistencia humanitaria, en memoria del trágico atentado terrorista a la sede de la ONU en Bagdad Irak en 2003 donde 22 trabajadores humanitarios perdieron la vida; así como reconocer el trabajo incansable de los trabajadores humanitarios, que sin importarles las adversidades, buscan ayudar y aminorar el sufrimiento humano.
Existen profesiones que por su naturaleza, son las más comunes brindando un servicio humanitario como pueden ser los médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales etc; pero la realidad es que todos podemos ofrecer de alguna manera una ayuda humanitaria no solo durante desastres naturales, también en el día a día para las personas que más lo necesitan; esta práctica es considerada “Pro Bono” (Por el bien público) cuando se realiza de manera voluntaria y sin esperar una retribución económica.
Recuerdo que gran parte de mis compañeros de generación de la licenciatura en Derecho contestaban lo mismo a la clásica pregunta del primer semestre: ¿Porque estudiaron derecho? siendo la respuesta más común: «Para ayudar y defender a los demás de las injusticias», sin embargo, en el transcurso de su desarrollo profesional se va perdiendo estas ganas de aportar a la sociedad el conocimiento que adquieres no solo en la teoría, también en la práctica.
Como profesionistas en derecho, podemos ayudar dando una una asesoría jurídica a una persona que no tenga los medios para acceder a esta; así como hacerlo más formal a través de una ONG (Organización No Gubernamental), realizando donaciones, participando como voluntariado, así como abogar por políticas que promuevan la protección de los trabajadores y el acceso a la ayuda humanitaria.
Toda la aportación que podamos realizar en pro de la comunidad sin duda es de gran valor; sobre todo para que se puedan garantizar derechos humanos establecidos en nuestra constitución, como son el derecho a la justicia, al debido proceso, derecho al trabajo, a la educación etc; citando este último, la educación pública sin duda es de los principales factores que ayudan para el desarrollo humano; ya que es en las aulas donde nos dan a conocer cuales son los derechos humanos y como se nos deben garantizar.
Es momento de que el gremio ponga su granito de arena, hacer trabajo pro bono debe ser parte natural de nuestro ser ya que no podemos ser ajenos a lo que está sucediendo en esta gran nación; según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México (Quien es miembro desde 1994) registra los índices más altos de desigualdad social entre los 34 países miembros de esta organización. Y son muy evidentes los factores, la pobreza en que viven la mayoría de los mexicanos, la falta de oportunidades laborales, los cada vez más elevados índices de violencia, así como una educación básica deficiente.
Por lo tanto la invitación es para todos, somos parte de un país que se caracteriza por tener ciudadanos bien intencionados, al final todos podemos ofrecer diario algo a los demás, un dulce, un detalle, una sonrisa, un abrazo o un saludo; ya lo dice el viejo y conocido refrán “Haz el bien, sin mirar a quien”.
José Carlos Ordoñez Contreras, Gerente de Legal Operations.
